Ayer desperté con mala gana, quería seguir durmiendo, pero la obligación y responsabilidad momentánea me levantó. Hice unas diapositivas para mi exposición, edité unos ejercicios, los edite a media parte, en el momento disfrutaba más mi té que hacer eso.
Me quedaban 10min para llegar a la universidad, tenía que llegar a la hora. Me tomé un taxi, una inasistencia podría haber significado para mi la mi muerte.
Llegué tarde, felizmente que el profesor de la anterior hora no salía aún de la clase y todos estaban afuera esperando que saliera. Salvada.
Nos habían dejado un trabajo sobre estadística, nuevamente los números y gráficas de por medio; me gusta, un poco, es divertido.
Estaba un poco preocupada, no me había preparado al nivel que al profesor le gusta que los alumnos sepan, pero sí entendía de qué trataba el tema, luego comencé a leer mientras que los demás grupos exponían.
No podía concentrarme fácilmente e intentaba mucho hacerlo en el capítulo de mi exposición al leerlo, sin embargo había momentos en que me salía por completo y escuchaba al profesor, y es que él tiene algo que me fascina, pero a la vez que me desagrada. Digno de ser escuchado, es loco e interesante.
Los alumnos le tienen miedo, confieso que yo también lo tengo, lo bueno es que a ido disminuyendo. Me a valido la tercera matricula en el curso para entender el por qué el se comporta de esa forma. Es admirable el motivo por el cual es así; lo que pasa es que él tiene pasión, está frenéticamente enamorado y apasionado con la estadística. Tiene mucho conocimiento que compartir, pero lamentablemente no sabe como compartirlo y mucho menos enseñarlo.
Es admirable y tan conocido por ser el único que tiene los huevos de mandar a los estudiantes a rodar por los trabajos mediocres. Está bien que lo haga y está en su derecho, cada uno es responsable de sus acciones y responsable de debatir coherentemente en la exposición su punto de vista. Pero que tampoco crea que somos los superdotados en estadística. Lo malo es que te manda a volar por un tubo sin pena, lo bueno es que de esas penas he aprendido y es la mejor manera de hacerlo.
Yo pienso que el aprendizaje es algo básico en nuestra sociedad, sobre todo para quien se está formando en una universidad, y aunque el profesor no sea un maestro de calidad, el aprendizaje debe constante y diario por proactividad propia. La información en este siglo en el que vivimos nos exige hacerlo.
Siento que he tenido muchos meses de pereza máxima, y que he pasado por muchas confusiones sobre mi carrera y sobre lo que anhelo en cuando a mi vida profesional y de cómo quiero ganar dinero, hace tres días caí en una depresión tremenda por esta indecisión mía. A veces la odio.
Es confuso, mi objetivo en la vida no es el dinero, sí lo es una buena calidad de vida.
Hay ratos en los que da pereza escuchar sus intentos de enseñanza de mi profesor, pero sí vale la pena cuando comienza a explicar su forma de pensar en cuanto a lo que debe ser un ingeniero industrial. Amo esa sección en la clase, y lo hace generalmente al final.
Cuando lo hace es imposible desapegar mi vista y concentración, es hoy por hoy mi adicción tanto así que ya no falto a clases.
Entre una que otra recomendación que él dice aparte de las de estudiar, ser responsables y estudiar, leer y estudiar; él nos recomienda exigirnos a nosotros mismos en lo que buscamos, el habla de una gestión de calidad empresarial, habla de "calidad", y yo he quemado en muchas de sus clases sobre lo que él opina sobre la calidad, sobre todo cuando intento relacionarla con mi anhelada calidad de vida.
Pero hoy si me mató y casi termino declarándome mi afán de ser fan de él, entre las frases que destacó:
- Un ingeniero industrial sabe cómo responder ante problemas en cualquier industria, trabaja de manera estratégica brindado resultados poco subjetivos si no más bien objetivos y sustentados matemáticamente en base a fórmular y conceptos que sabe manejar y que a aprendido en la universidad.
- No por que estén en una universidad nacional y que no te exijan como en otras universidades significa que te vas a dar el lujo de no aprender. El aprendizaje es la base de nuestras sociedad y el futuro de nuestras generaciones.
- No busques ser un gerente de Panadería, o ser gerente de un mini restaurant, estamos enseñandote a que aprendas a ser gerente, dueño y administrador de tu empresa que genere utilidades infinitas, que dé trabajo y buena calidad de vida a gente en nuestro país; te estamos enseñando a cotizar en bolsa, a conocer mercados industriales de alto potencial tan parecidos y cercanos al de China y al Estado Unidense. Tienes esa oportunidad y la estás desaprovechando.
Y la que más me gustó.
- Este lunes quiero ver hasta donde llegar sustentando por qué una empresa y gerencia de vanguardia debe administrar con un sistema de calidad óptimo y eficiente.
Bueno, tantos terminos industrialescos. Admirable lección de enseñanza, he aprendido que mi carrera aún siendo no tanto como yo la soñe, puede ser tan divertida si yo intento dar de mi parte y aferrarme al aprendizaje.
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